4 platos clásicos de Nochebuena maridados con Pazo Baión

Las cigalas cocidas son uno de los platos clásicos de Nochebuena más consumidos por las familias


Hemos diseñado un menú con cuatro platos clásicos de Nochebuena que incluye deliciosos frutos del mar, un exquisito cordero y nuestros albariños de pago

La Nochebuena es una de las fiestas que nos recuerdan ¡qué bello es vivir!, como decía una de las películas más icónicas ambientadas un 24 de diciembre. ¿Por qué? Es una de las pocas ocasiones del año en las nos podemos juntar con toda nuestra familia, disfrutar con las personas que queremos de deliciosos platos clásicos de Nochebuena y brindar con ellas por las navidades que están por venir.

Aunque la Nochebuena ha ido variando con el paso de los años, sigue siendo la más tradicional y familiar de todas las citas navideñas. Por eso, mientras en Fin de Año se puede diseñar un menú más innovador y sorprendente, el 24 de diciembre las mejores opciones son los platos clásicos de Nochebuena. En Galicia, por ejemplo, es típico cenar bacalao con coliflor. Mientras que en Cataluña triunfa la sopa de galets y en Castilla y León siempre acaba haciendo acto de presencia el lechazo.

A diferencia de lo que podamos pensar cuando recordamos las copiosas cenas que organizaban nuestras abuelas, un menú con platos clásicos de Nochebuena no tiene que llevarnos por la senda de la perdición hacia el empacho y los kilos de más al terminar la Navidad.

Por eso, en Pazo Baión te proponemos cuatro platos clásicos de Nochebuena ligeros y fáciles de elaborar, que maridan a la perfección con los tres Rías Baixas que elaboramos en nuestra bodega.

Cuatro platos clásicos de Nochebuena que nacen de la tradición, pero que no pierden de vista que lo más importante de estas fiestas no es comer una cantidad ingente de elaboraciones, sino disfrutar de auténticos manjares mientras intercambiamos confidencias, noticias, historias y recuerdos con las personas que hacen que nuestra vida valga la pena.

Gran a Gran marida a la perfección con uno de los platos clásicos de Nochebuena: pastel de cabracho

Pastel de cabracho con Gran a Gran

La mayoría de platos clásicos de Nochebuena no tienen un origen rastreable en el tiempo porque se llevan elaborando desde hace muchas generaciones. Sin embargo, sí conocemos cómo nació una elaboración que en 50 años se ha convertido en un icono de la gastronomía navideña: el pastel de cabracho.

En 1971, Juan Mari Arzak, uno de los chefs más prestigiosos de la cocina española, ofreció al público por primera vez el paste de cabracho. Un plato suave y sutil que ejerce como aperitivo en muchas cenas del País Vasco, Cantabria o Asturias y que ya se prepara en todo nuestro país.

Ingredientes
1 kilo de cabracho
1 puerro, 1 zanahoria, 1 cebolla y 1 hoja de laurel
5 huevos
100 gramos de nata líquida
75 gramos de salsa de tomate
Mantequilla para untar el molde
Sal y pimienta

La forma de elaborarlo es muy sencilla. Lo más complejo, de hecho, es quitar las espinas del cabracho, a partir de ahí, es coser y cantar.

  1. Pela, corta en pedazos y cuece la zanahoria, la cebolla y el puerro junto al laurel. A los cinco minutos, añade el cabracho y deja que todo se cocine durante otros 10 minutos.
  2. Bate los huevos y añade la nata.
  3. Tritura la mezcla de huevos y nata con la carne del cabracho y la salsa de tomate.
  4. Vierte el resultado del paso anterior en un molde para horno previamente untado con mantequilla y tápalo con papel de aluminio para que el pastel no se seque.
  5. Hornea el paste de cabracho al baño María en tu horno durante 45 minutos a 180 grados.
  6. Deja el pastel enfriar antes de servirlo.

Acompaña este sabroso entrante con una copa de Gran a Gran, cuyas notas a hierbas silvestres y azafrán se complementan de una forma sorprendente con los sabores y aromas del pastel de cabracho.


Cigalas cocidas con Pazo Baión

Lo simple es bello… y delicioso. Uno de los encantos de la mayoría de platos clásicos de Nochebuena es que no suponen llevar a cabo un sinfín de elaboraciones ni emplear técnicas gastronómicas complejas.

En la era de las esferificaciones y las deconstrucciones, los platos clásicos de Nochebuena más sencillos pueden ser, también, los más sabrosos y que más felices hagan a tus familiares.

Para muestra, un botón. Un icono de la gastronomía gallega: las cigalas cocidas. Una elaboración cuya mayor complicación es decidir cuántas cigalas va a consumir cada comensal de tu cena de Nochebuena:

  1. Pon en una olla unas cuantas hojas de laurel y suficiente agua para cubrir las cigalas que vayas a cocinar. Además, debes echar abundante sal. Para que te hagas una idea, en algunos pueblos marineros las cuecen directamente en agua del mar.
  2. Cuando el agua comience a hervir es el momento de meter las cigalas en la olla. Tras realizar esta operación, el agua tardará unos segundos en volver a hervir. A partir del momento en que lo haga debes contar tres minutos. Pasado este tiempo quita las cigalas y colócalas en un recipiente con agua fría y hielo durante un minuto para que su carne resulta deliciosamente tierna.

¿Y después? Las cigalas ya están listas para ser servidas y degustadas. Llena las copas de tus seres queridos con Pazo Baión, un albariño con maravillosos aromas frutales como lima, nectarina o paraguaya que se ensambla en la nariz y en el paladar con los sabores inconfundibles de las mejores cigalas gallegas.

El cordero asado es uno de los platos clásicos de Nochebuena que forman parte de nuestro menú maridado con los albariños de Pazo Baión

Cordero asado y patatas panadera con Vides de Fontán

Cochinillo, capón relleno, pavo… ¡y cordero! Los asados son unos de los platos clásicos de Nochebuena y las demás celebraciones del calendario navideño. Además, también son fundamentales en nuestra gastronomía. Un buen asado acompañado de un vino equilibrado y potente es una opción excelente para besar la gloria preparando y degustando un menú en compañía de la familia.

Ingredientes
2 paletillas de cordero
1 kilo de patatas
6 dientes de ajo
125 mililitros de aceite de oliva
Perejil y especies al gusto: romero, tomillo, hierbas provenzales…
Una copa de brandy

Como puedes ver, los ingredientes para preparar esta delicatessen son muy básicos. Una vez que los tengas todos, ya puedes encender el horno y ponerte manos a la obra:

  1. Machaca los ajos y el perejil en un mortero y une la masa resultante con el aceite.
  2. Corta las patatas al estilo panadera, es decir, en láminas gordas, disponlas en la bandeja de horno que vayas a usar y píntalas con el majado que acabas de realizar.
  3. Con el resto del aceite con ajo unta cada paletilla de cordero, báñalas con el brandy y añade las especies que quieras y coloca las paletillas con la piel hacia abajo.
  4. Hornea a 160º durante media hora y luego añade el resto del majado y del brandy y hornea una hora y media más, hidratando el cordero cada 20 minutos o media hora usando agua o vino blanco.

Emplata el cordero de forma elegante y vuelve a la mesa con una botella de Vides de Fontán. Este Rías Baixas redondo, especiado y persistente es el mejor acompañante para un producto con tanta personalidad como el cordero. Sus notas amieladas harán que a tus familiares se les haga la boca agua cuando degusten este plato.

Elabora polvorones caseros y marídalos con Gran a Gran, un albariño pasificado

Polvorones caseros con Gran a Gran

Si los platos clásicos de Nochebuena son ya un icono de nuestra cultura, los postres son aún más emblemáticos. Junto a elaboraciones tradicionales españolas como los turrones o los mazapanes, conviven otros dulces importados que ya forman parte de nuestro imaginario como el panetone. ¿Quieres cerrar tu menú de platos clásicos de Nochebuena por todo lo alto? Ponte manos a la mesa y prepara unos polvorones caseros en los que las almendras sean las protagonistas.

Ingredientes
Medio kilo de harina de trigo
250 gramos de manteca de cerdo
150 gramos de almendra molida
150 gramos de azúcar glas
Un poco de canela y de sal

Además, si tienes a pequeños aprendices de chefs en la familia, puedes preparar este postre tradicional donde los haiga con su ayuda, porque la elaboración es muy sencilla y divertida:

  1. Tuesta la harina durante un cuarto de hora hasta que adquiera un tono tostado.
  2. Tuesta las almendras durante unos 10 minutos y tritúralas cuando se hayan enfriado.
  3. Incorpora la harina a las almendras y añade el azúcar glas, la manteca, que debe estar al tiempo, la canela y la sal.
  4. Mezcla bien todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea y que casi no se pegue a tus manos. Deja que esta masa repose durante 30 minutos o una hora.
  5. Extiende la masa y córtala. Puedes usar moldes si quieres que tus polvorones caseros tengan formas navideñas o tradicionales y, sino, te recomendamos que emplees un vaso.
  6. Coloca los polvorones en una bandeja con papel de horno y cocínalos a 200º durante 12 minutos. En los últimos compases de la cocción, vigílalos a través de la ventana del horno para evitar que se tuesten demasiado y resulten amargamos después.
  7. Sácalos con cuidado y déjalos enfriar. Si tienes a pequeños ayudantes de chef a tu lado, podéis envolverlos de forma imaginativa para sorprender a toda la familia.

Gran a Gran, el vino que acompaña al primero de los platos clásicos de Nochebuena que conforman este menú, también es un excelente maridaje para disfrutar con los polvorones caseros. ¿Por qué? Su composición aromática incluye notas de fruta de hueso, escarchas y pasificadas que establecen un sensacional equilibrio con los aromas y sabores de los polvorones.

En definitiva, si quieres hacer felices a tus seres queridos durante la noche del 24 de diciembre, puedes preparar estos platos clásicos de Nochebuena que no te van a tener atrapado en la cocina durante días. Un menú sencillo, tradicional, para todos los bolsillos y que saciará los estómagos de tus seres queridos sin atiborrarlos.

Te aseguramos que cuando termine la velada, te habrás ganado tus alas al igual que el ángel de ¡Qué bello es vivir!

¡Feliz Navidad!

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